Construyo cosas. Estructuras metálicas, software, servidores, muebles, circuitos. Y, cuando sale bien (o no), algún entendimiento se queda en el camino.
Tengo un laboratorio de informática y un taller donde caben carpintería, herrería, mecánica, electrónica y eléctrica. Son cosas distintas, pero en mi mundo comparten el mismo principio: aprender haciendo.
La persona que suelda una barra de acero es la misma que configura un proxy inverso o diseña una arquitectura de software. Cambia la herramienta, cambia el material, pero el proceso sigue parecido: estudiar, proyectar, construir, experimentar, equivocarse, corregir, entender y enseñar.
Este sitio es donde registro esos recorridos.